
La gastronomia es un aspecto destacado en cada crucero. Cuando lo hacemos en una naviera de lujo, los niveles de perfección rondan límites de haute cuisine. Cada naviera se encarga de contratar a los mejores chefs, que suelen ofrecer lo mejor. Silversea, en lo alto de la clasificiación crucerística, se basa en su carácter italiano, ingredientes de primera calidad especialmente seleccionados, y un constante énfasis en el "slow food". Para muestra un menu. Por supuesto como all inclusive, lleva un perfecto maridaje de vinos de calidad.
Comenzamos con un tentador Tartare de Langosta, con una delicada crema de aguacate que resulta una mezcla sorprendente. Sencilla pero fresca y delicada a la vez.

El pescado suele ser seco en todos los barcos. No en los de lujo. Se podrá ir, en cada escala de compras gastronómicas al mercado con nuestro chef. Maridado con gengibre y lima, este pescado, suave como la mantequilla ofrecía la mezcla ideal entre los tradicionales sabores del Mediterráneo y los toques orientales.

Nada mejor que un contundente plato de buena carne. Elaborada a su punto, según los gustos de cada comensal. Un leve toque de salsa de mostaza de Dijon sobre la salsa de Burdeos. Polenta es el acompañamiento perfecto.

El postre fue una mezcla sorprendente. El mejor couland de negro chocolate, y el frescor de un delicado helado de mango. Toda comida termina con el mejor café, infusiones, té y por supuesto petit fours elegantemente servidos con todo tipo de licores.

Sin duda, la gastronomía hecha arte. Y en cada comida.
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