miércoles, 21 de marzo de 2012

HOLIDAY DREAM: 3) San Marteen, Tortola y Rep Dominicana



La verdad es que no todo el Caribe podría ser igualmente hermoso. Saint Maarten es el típico ejemplo de turismo masivo, y desenfrenado. Cierto que a pesar de ser particularmente agreste no posee más atractivos que playas de arena fina, y la eterna calida agua del Caribe. Separada en la parte holandesa, y la parte francesa, se podría definir a la isla como un destino para miles de americanos lleguen a diario en decenas de enormes barcos para comprar productos Duty Free en Philipsburg (una extraña mezcla entre Disney y Coconut Grove en Miami), y se arremolinen en una playa urbana sospechosamente aseada.


Marigot, la parte francesa es infinitamente más tradicional, pero tampoco digno de ser recordada. Como me recordó alarmantemente a un resort de playa masificado, pero en el Caribe, decidí irme al norte a disfrutar los placeres de algunas playas, que tengo que reconocer que son soberbias. Ejemplos magníficos como Great Bay, Little Bay o Guava Bay. Lo que si recomiendo es la famosa Maho Beach situada al comienzo de la pista del aeropuerto internacional. Paraíso para fotógrafos aeronáuticos los aviones parece que pasan peinando a los turistas que están en la playa.

Tortola;


Y como para mi la isla de Saint Maarten es totalmente prescindible, la pequeña Tórtola parece la pequeña isla de tesoro. Nuestro Holiday Dream atraca solo, en un pequeño embarcadero. La capital no podría llamarse ciudad, sino un pueblo de casitas de madera, en donde todavía podemos ver tiendas de artesanos, y hasta gallinas por sus angostas callejuelas. Aunque es una isla prácticamente sin edificios altos, cemento, grandes hoteles, si queremos una exótica experiencia tropical, recomiendo tomar un bote a la Isla de enfrente para disfrutar de los Barths. Unas playas casi semi escondidas, a las que hay que acceder a través de pasadizos de agua, roca y arena. En cualquier esquina de los pasadizos, nos daba la impresión de encontrar un barco pirada abadonado, y sufrir una emboscada de cualquier corsario pata de palo.


República Dominicana.


Los turistas que van al caribe quieren una experiencia tropical completa.  O por lo menos que sea algo idílico y prototípico. Con lo cual, el primer día del la estancia Dominicana, el barco fondea delante de Isla Catalina, que no viene a ser ni más ni menos, que una isla privada para turistas, que durante unas horas viven su sueño en el trópico. Largas playas de arena blanca, palmeritas, barbacoas preparadas por Pullmantur, puestos de artesanía local, y la posibilidad de realizar todo tipo de actividades acuáticas. Aproveché para tomar un catamarán para bordear las cristalinas aguas de la costa de la isla, a golpes de merengue y litros de ron. En un punto toca el snorkling (buceo sin botellas) en aguas poco profundas, para intentar nadar entre miles de pequeños peces tropicales, que no parecen demasiado impresionados con la presencia de los turistas. Decenas de piernas y cuerpos con aletas, serían la presa perfecta para los tiburones, si no nos hubieran asegurado que no son  propias de la esos litorales.


El barco regresa al puerto de la Romana, y el día siguiente tocaba explorar lo que el tiempo permitiera, puntos de la Republica Domicana. Santo Domingo, es el corazón vibrante e intenso del país. Tras cruzar pueblos, aldeas, campos y de ver la realidad diaria de la isla no siempre especialmente hermosas, llegamos a Santo Domingo, que a pesar de no ser una ciudad especialmente desarrollada, ni tan sofisticada como otras, es una de las más antiguas de america. Vinculada con Cristobal Colón, por ser uno de los asentamientos más antiguos del país, y ser uno de los primeros puntos de llegada, ofrece un centro colonial impresionante, en donde destaca, la catedral Catedral de Santa Maria la Menor, Alcazar de Colón, Parque Colón que constituye el centro histórico de la ciudad. Urbe de contrastes, se caracteriza por una variopinta mezcla de mercados tradicionales, zonas típicas de casas bajas con modernas avenidas como la Wiston Churchill, en donde encontramos grandes bancos, edificios oficiales, y el nuevo urbanismo.

El vuelo no fue especialmente placentero, por tener que sortear decenas de formaciones tormentosas en la ruta. Nada alarmante, solo un ligero vaivén para acunarnos después de una contundente cena. Grandes recuerdos, y una experiencia placentera que tardará en repetirse. Pullmantur navega ahora por el Caribe Sur, y Occidental y no existe esta ruta en los folletos actuales de la compañía. Lástima, porque era una perfecta mezcla entre Caribe tradicional, e islas inéditas. Mi homenaje al Holiday Dream, y la experiencia Pullmantur. Singladuras sencillas, tripulación entrenada para satisfacernos iluminando nuestra experiencia con una sonrisa, y sobre todo convertir cada viaje en algo inolvidable. 


Otras partes: 


Primera parte: http://www.waveandwind.net/2012/03/holiday-dream-1-viaje-el-barco-y.html 

Segunda parte: http://www.waveandwind.net/2012/03/holiday-dream-2-martinica-y-antigua.html

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