La verdad es que no todo el Caribe podría ser
igualmente hermoso. Saint Maarten es el típico ejemplo de turismo masivo, y
desenfrenado. Cierto que a pesar de ser particularmente agreste no posee más
atractivos que playas de arena fina, y la eterna calida agua del Caribe.
Separada en la parte holandesa, y la parte francesa, se podría definir a la
isla como un destino para miles de americanos lleguen a diario en decenas de
enormes barcos para comprar productos Duty Free en Philipsburg (una extraña
mezcla entre Disney y Coconut Grove en Miami), y se arremolinen en una playa
urbana sospechosamente aseada.
+Centro+de+Phillisburg+en+St+Maarten_640x479.jpg)
Marigot, la parte francesa es infinitamente
más tradicional, pero tampoco digno de ser recordada. Como me recordó
alarmantemente a un resort de playa masificado, pero en el Caribe, decidí irme al norte a
disfrutar los placeres de algunas playas, que tengo que reconocer que son
soberbias. Ejemplos magníficos como Great Bay, Little Bay o Guava Bay. Lo que
si recomiendo es la famosa Maho Beach situada al comienzo de la pista del
aeropuerto internacional. Paraíso para fotógrafos aeronáuticos los aviones
parece que pasan peinando a los turistas que están en la playa.
Tortola;
+Capital+de+Tortola_640x479.jpg)
Y como para mi la isla de Saint Maarten es totalmente
prescindible, la pequeña Tórtola parece la pequeña isla de tesoro. Nuestro
Holiday Dream atraca solo, en un pequeño embarcadero. La capital no podría llamarse
ciudad, sino un pueblo de casitas de madera, en donde todavía podemos ver
tiendas de artesanos, y hasta gallinas por sus angostas callejuelas. Aunque es
una isla prácticamente sin edificios altos, cemento, grandes hoteles, si
queremos una exótica experiencia tropical, recomiendo tomar un bote a la Isla
de enfrente para disfrutar de los Barths. Unas playas casi semi escondidas, a
las que hay que acceder a través de pasadizos de agua, roca y arena. En
cualquier esquina de los pasadizos, nos daba la impresión de encontrar un barco pirada abadonado,
y sufrir una emboscada de cualquier corsario pata de palo.
República Dominicana.
+Buceando_359x480.jpg)
Los turistas que van al caribe quieren una
experiencia tropical completa. O por lo
menos que sea algo idílico y prototípico. Con lo cual, el primer día del la estancia Dominicana, el barco
fondea delante de Isla Catalina, que no viene a ser ni más ni menos, que una
isla privada para turistas, que durante unas horas viven su sueño en el
trópico. Largas playas de arena blanca, palmeritas, barbacoas preparadas por
Pullmantur, puestos de artesanía local, y la posibilidad de realizar todo tipo
de actividades acuáticas. Aproveché para tomar un catamarán para bordear las
cristalinas aguas de la costa de la isla, a golpes de merengue y litros de ron.
En un punto toca el snorkling (buceo sin botellas) en aguas poco profundas,
para intentar nadar entre miles de pequeños peces tropicales, que no parecen
demasiado impresionados con la presencia de los turistas. Decenas de piernas y
cuerpos con aletas, serían la presa perfecta para los tiburones, si no nos
hubieran asegurado que no son propias de
la esos litorales.+Santo+Domingo_359x480.jpg)
El barco regresa al puerto de la Romana, y el
día siguiente tocaba explorar lo que el tiempo permitiera, puntos de la
Republica Domicana. Santo Domingo, es el corazón vibrante e intenso del país.
Tras cruzar pueblos, aldeas, campos y de ver la realidad diaria de la isla no
siempre especialmente hermosas, llegamos a Santo Domingo, que a pesar de no ser
una ciudad especialmente desarrollada, ni tan sofisticada como otras, es una de
las más antiguas de america. Vinculada con Cristobal Colón, por ser uno de los
asentamientos más antiguos del país, y ser uno de los primeros puntos de
llegada, ofrece un centro colonial impresionante, en donde destaca, la catedral
Catedral de Santa Maria la Menor, Alcazar de Colón, Parque Colón que constituye
el centro histórico de la ciudad. Urbe de contrastes, se caracteriza por una
variopinta mezcla de mercados tradicionales, zonas típicas de casas bajas con modernas
avenidas como la Wiston Churchill, en donde encontramos grandes bancos,
edificios oficiales, y el nuevo urbanismo.
El vuelo no fue especialmente placentero, por
tener que sortear decenas de formaciones tormentosas en la ruta. Nada
alarmante, solo un ligero vaivén para acunarnos después de una contundente
cena. Grandes recuerdos, y una experiencia placentera que tardará en repetirse.
Pullmantur navega ahora por el Caribe Sur, y Occidental y no existe esta ruta
en los folletos actuales de la compañía. Lástima, porque era una perfecta mezcla
entre Caribe tradicional, e islas inéditas. Mi homenaje al Holiday Dream, y la experiencia
Pullmantur. Singladuras sencillas, tripulación entrenada para satisfacernos iluminando nuestra experiencia con una sonrisa, y sobre todo convertir cada viaje en algo inolvidable. Otras partes:
Primera parte: http://www.waveandwind.net/2012/03/holiday-dream-1-viaje-el-barco-y.html
Segunda parte: http://www.waveandwind.net/2012/03/holiday-dream-2-martinica-y-antigua.html
+Barcos+en+St+Maarten.jpg)
+Playa+de+Tortola.jpg)
+Barco+en+Tortola.jpg)
+Isla+Catalina.jpg)
+Santo+Domingo.jpg)
+Volando+de+vuelta+a+Madrid_640x479.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada