sábado, 17 de marzo de 2012

HOLIDAY DREAM: 1) Viaje, el barco y experiencia Pullmantur



Hasta hace poco tiempo, un crucero por el Caribe era una meta irrealizable para la mayoría de los españoles. Solo a través del famoso y televisivo "Princesa del Pacifico" de Vacaciones en el Mar, podiamos escudriñar horizontes lejanos y ensoñadores a traves de la television. La empresa de cruceros española, hoy en manos del emporio de cruceros americano, fue la pionera en nuestro pais en  popularizar esta forma de vacaciones. Tras adquirir el famoso barco de la serie americana, comienzó el primer crucero especificamente para españoles: Sueños del Caribe, un verdadero sueño para miles de pasajeros que han pasado hasta la fecha por los barcos de Pullmantur.


Desde los primeros años, ha habido cambios de ruta, barcos más espectaculares, pero la misma ilusión. Con la adquisicion de Pullmantur por parte de la compañía estadounidense, y la imposibilidad politica de atracar en territorio Cubano, hizo que se retomado antiguas rutas, a algo más sugerente e inédito. En mi caso, recuerdo con emoción la ruta: se tocaran pequeñas y exóticas islas, en general mas abarcables en una escala de unas horas. Desde la República Dominicana, el Holiday Dream zarpó hacia escalas tan sugerentes como Tortola, Antigua, Martinica, San Maartem, o la paradisiaca Isla Catalina.

 Quizas el Holiday Dream no fuera el barco mas espectacular , pero si el único con alma española en zonas cálidas. Un trozo de nuestro pais en el Caribe. Su tamaño ideal para ser estable, evitar muchedumbres, y atracar con facilidad en todos los puertos de la ruta, junto con el vuelo dentro del precio final, y sobre todo su famoso sistema "todo incluido" por el que todas las bebidas estan incluidas, hacían del producto una opcion irresistible. El crucero comenzaba ya con el vuelo de la propia compañía del grupo, que es Air Pullmantur.  La idea de contar con una compañia area especifica a pesar de ser practicamente el unico caso en el mundo, no es ciertamente novedosa siendo la Carnival la primera en probar el concepto. Air Pullmantur surge el 1     de junio de 2006, cuando despega su primer vuelo a Cancun, operando un B747-400 desde Madrid a Cancún.

                Aunque la compañia opera de forma independiente, vendiendo paquetes turisticos a  diversos puntos a traves de la mayorista Pullmantur, su programa de vuelos se ciñe en su mayor parte a transportar a los pasajeros de los barcos de Pullmantur. Asi por un pequeño suplemento se puede volar en Grand Class. Esto supone no solo butacas especiales sino una  atencion personalizada  y un cuidado catering y servicio de entretenimiento. Sin embargo me tocaba clase turista. Un avión aunque ciertamente añejo, todavía rezuma comodidad suavidad, y amplitud. Fue un vuelo relativamente tranquilo, con catering incluído, cine en las antiguas pantallas comunes, y aunque la costa Dominicana estaba convulsa por los constantes tormentas vespertinas, nuestro imponente avión fue capaz de abrirse paso entre las nubes para posarse suavemente en el pequeño aeropuerto de La Romana. 


Y lo bueno fue, del avión al barco directamente, con unos autobuses que casi se metieron directamente en las escalerillas del avión. Esto es verdaderamente servicio VIP. Podría decir, del avión al barco, de forma “Low cost”. El embarque fue también exclusivo en un embarcadero en donde no había otro barco, y ya con claras connotaciones caribeñas como los zumos tropicales antes de meternos en nuestra nave particular. Comenzaba a meterse en los tímpanos el constante "chinda, chinda" caribeño, que no me abandonaría hasta regresar a Madrid.



El barco y la experiencia Pullmantur

Exteriormente la primera impresión del barco, era ciertamente compacta. Moderadamente moderno, se nota su espiritu y toques germanos. Decorativamente hablando, irradiaba pragmatismo y sobriedad. Clasicismo y sobre todo simplicidad en sus formas. Mas que aburrimiento, sus salones eran equilibrados y lejos de la locura ornamental que representan los nuevos barcos de cruceros. Salido del prestigioso astillero germano Bremer Vulkan en 1981, y entregado a la naviera de lujo Hapag Lloyd en 1982 como Europa, surge en una epoca de transicion entre nueva y viejas ideas. 

Con una novedosa distribucion interior por los espacios publicos, en vez de estar localizados en una unica cubierta se colocan en popa y en todas de forma que todos los pasajeros tengan algo en su propia cubierta, y que los camarotes se situen del centro a proa para minimizar la incidencia de ruidos y vibraciones, pasa a Star como Superstar Aries en 1999 y a  Pullmantur en 2004. Sustituyó al clasico Pacific, lo que supuso un salto considerable. Heredaba detalles de barcos de lujo, por supuesto nobleza obliga. Exquisitos cuadros navales, pasillos inusualmente anchos, y la refinada decoracion de sus elementos de aluminio en lugares públicos. Lo recuerdo como un barco peculiar.

 Con doce cubiertas de pasajeros, el Holiday Dream  es el reflejo perfecto de una época de transición. Aunque sufrio una importante reforma en el 2004, conservaba su perfil germana en cada esquina. Simple, discreto,            ausencia de grandes alturas que que lo hacen intimo y acogedor, mobiliario funcional y moderadamente refinado hacían del Holiday Dream un navio suave y envolvente sin dañar la vista con decoraciones superfluas y pretenciosas. Aun no es la época de los grandes lobbies, enormes vidrieras sino espacios con las dimensiones justas para sentirse agusto. 

De abajo hacia arriba, la cubierta 2  la piscina interior, inmensa de 1,80 metros de profundidad ideal para nadadores junto con gimnasio spa y salon de belleza peluqueria; algo  muy propio de los barcos alemanes diseñados para navegar en climas adversos, lo que es un plus de garantía dias que no se pueda usar las piscinas externas. El techo retráctil de otras de las cubiertas exteriores facilitaba el uso permanente de todas ellas en cualquier situación climática, aunque la zona de la piscina principal es una zona especialme caldeado. Las cubiertas 4 y 5  eran esencialmente de camarotes con la excepción de la sala de conferencias y el centro medico de la 4. En la cubierta 7 encontrábamos además de los camarotes, la recepción, el bar Harrys que era un refinado espacio gourmet para degustar mediante un pequeño suplemento, habanos, café selecto..etc. 

El restaurante principal, todavía se mantenían las deliciosas sillas originales con una elegante mezcla con innovadores paneles murales azul eléctrico, tonos marrón y detalles decorativos muy logrados. En la ocho la inusual tienda acristalada de forma octogonal, con una cuidada selección de productos junto con otra a estribor, ademas el Salón Broadway que es el lugar principal para los espectáculos. Casi en un lugar recóndito había un Tapas Bar.  Asimismo en la entrada del mismo salón un karaoke. En la nueve, la discoteca Starlight que tenía una excesiva y desafortunada orientación retro setentera, trufada con aires orientales, y que esta comunicado con un pequeño casino. En popa la terraza Clipper con acceso desde la discoteca, que tenía una soleada piscina  un bar y es un lugar privilegiado para buffets. La cubierta diez, es la mas alta y podemos encontrar el buffet Panorama en popa, con madera, mimbres toques marineros y unas prescindibles murales de peces, la piscina central con un bar y la atalaya minimalista del Salon Belvedere, que era un lugar tranquilo para leer o escuchar música tranquila al anochecer.  Destaco la terraza de observación sobre el Club Belvedere, como el lugar perfecto para amantes del sol que busquen tranquilidad. Un lugar ideal para mirar las estrellas en las limpias, cálidas y claras noches caribeñas. En popa hay tres jacuzzis exteriores en la doce.            

 En cuanto a la acomodación se refiere, nos encontramos con una amplísima gama de camarotes, exactamente 14 categorias que se resumen en las interiores de 14 y 17 m2, la interior superior de 22,5m2, las exteriores de 14,5 y 15 m2,      la exterior superior de 17,5m2, las exteriores de lujo de 21,5 y 22,5 m2  y las suites de lujo de 63,5 de 44,5 y 48 m2 estas seis ultimas con terraza. Casi todas las exteriores con ventanas panoramicas, salvo los de la cubierta 4. Una de las grandes ventajas de su distribución eran sus lineales pasillos, y la ausencia de laberenticos corredores tan propios de barcos de no nueva generacion. En cuanto a su equipamiento interior...es standard, clasica bien cuidada, y aunque precisaba adecuacion en algunos de sus elementos como griferias, poseía detalles heredados de naviera de lujo, como espejos de cuerpo entero, espacios generosísimos, luz en armarios, camas altas (no mobibles) para guardar el equipaje debajo, 

 Comida con aires españoles. Calidad correcta, raciones generosas su carta ofrecían dos entrantes, dos sopas, ensalada, bocadillo, opción light y vegetariana, cuatro platos principales, cinco postres. En el se servían, ademas desayunos y comidas. Adicionalmente el buffet Panorama ofrecía un surtido desayuno buffet, y otro al mediodía, junto con una especie de merienda de 18:00 a 20:00 con mejores mega croquetas jamas vistas. En la terraza Clipper se podía disfrutar, a media tarde Pizzas y bocadillos, ademas de tener una puesto de bebidas (café, te, agua, zumos) abiertos las 24 horas. Es ademas el lugar en donde se sirven dos buffets temáticos: el impresionante buffet oriental, y el tropical en la noche del mismo nombre. 

Si en las grandes compañías americanas, el tripulante filipino es algo extendido, en Pullmantur y en el Holiday era netamente sudamericano, lo que significa un "plus". Amabilidad a ruadales, calor humano, y sobre todos veladas llenas de ritmo y sabor latino. Hay algo que caracterizaba al Holiday Dream , y es su ambiente. Si los espectáculos no destacaban especialmente, si lo hacen la “marcha caribeña” de todo su equipo de animación, en todos los ambitos. Piscina, fiesta al zarpar, orquestas, etc. Adicionalmente, el Holiday ofrecía una amplia selección de actividades para días de navegación, todas ellas sin suplemento. 

Pasé horas de diversión con las clases de tango, las manualidades y las actividades deportivas. Quizás el Holiday no fuera la opción más glamorosa del mercado, pero si es un barco irrepetible y con personalidad única. Además, y sin ninguna duda ofrecía todos los ingredientes necesarios para ser una de las alternativas más recomendables para pasajeros que buscan la esencia en un crucero, en un entorno nada masificado e íntimo y sin sufrir un descalabro económico. No pretendía ser un crucero de lujo, pero si el más divertido, y sobre todo el más económico en el Caribe. Un crucero, que analizados todos sus apartados, incluso me atrevo a decir, que dentro de la clasificación del producto en la gama media, está infinitamente por encima de otras opciones Premium en muchos apartados que no cuestan dinero como calidad humana.

1 comentario:

  1. Que recuerdos!! Mi primer crucero y el más "sabrosón", jeje. Gracias, Fran

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